La deuda externa de México: origen, historia sexenio por sexenio, situación actual y qué se puede hacer

Se habla de “la deuda” como si fuera un solo número fijo, pero es en realidad la suma de decisiones tomadas —y heredadas— durante más de cinco décadas, medida además con dos varas distintas que rara vez se explican juntas: la deuda externa (lo que el país debe en dólares a acreedores fuera de México) y la deuda pública total (interna más externa, generalmente reportada en pesos). Aquí reconstruimos ambas, sexenio por sexenio, con fuentes, y cerramos con lo que los propios analistas proponen para manejarla mejor.

El origen: el “boom” petrolero y el endeudamiento de los años 70

La deuda externa mexicana moderna despega en los años 70. Durante el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976), la deuda pública externa pasó de cerca de 7,000 millones de dólares a poco más de 14,000 millones. El endeudamiento acelerado fue uno de los factores detrás de la devaluación del peso de 1976.

Con José López Portillo (1976-1982) el fenómeno se disparó: apostando a los ingresos petroleros como garantía, el gobierno —y particularmente Pemex y la Comisión Federal de Electricidad— contrató deuda a un ritmo sin precedente: solo en 1981 el sector público contrató un monto de deuda equivalente a todo lo acumulado hasta 1977. Al cierre del sexenio, en 1982, la deuda externa alcanzó cerca de 87,000 millones de dólares, un incremento del 240% respecto a 1976. En agosto de ese año, México declaró una moratoria de facto sobre su deuda externa, un episodio que marcó el fin del llamado “milagro mexicano” y dio paso a la “década perdida”.

De la crisis de 1982 al Fobaproa (1994)

Los sexenios de Miguel de la Madrid (1982-1988) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) estuvieron marcados por la renegociación de esa deuda con la banca internacional y organismos como el FMI y el Banco Mundial, bajo condiciones de ajuste estructural: privatizaciones, apertura comercial y disciplina fiscal, a cambio de nuevo financiamiento y quitas parciales (el llamado Plan Brady, en 1989-1990, fue clave para reestructurar la deuda de esos años).

En 1994, hacia el final del sexenio de Salinas, una combinación de tipo de cambio sobrevaluado, déficit en cuenta corriente y una fuerte dependencia de instrumentos de deuda de corto plazo en dólares (los llamados Tesobonos) desató la crisis conocida como “el error de diciembre”, ya bajo el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000). Para rescatar al sistema bancario nacional, el gobierno de Zedillo convirtió deuda privada de la banca en deuda pública a través del Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro) — un costo fiscal que los contribuyentes mexicanos siguen pagando hasta hoy a través de su sucesor, el IPAB.

De Fox a López Obrador: cuando las cifras empiezan a hablarse en pesos

A partir de los 2000, con la deuda externa ya renegociada y más estable como proporción del PIB, las cifras que suelen citarse en el debate público dejan de ser solo “deuda externa en dólares” y pasan a ser deuda pública total (interna más externa combinadas) en pesos — así es como los propios gobiernos y analistas comparan sexenios recientes. Es importante no perder de vista que esto es una métrica distinta a la de los años 70-80 citada arriba, y no deben mezclarse sin esta aclaración:

Sexenio Deuda pública total al cierre (pesos) Nota
Vicente Fox (2000-2006) ~1.7 billones de pesos Deuda interna + externa combinada
Felipe Calderón (2006-2012) ~5.2 billones de pesos Incluye impacto de la crisis financiera global de 2008-2009
Enrique Peña Nieto (2012-2018) ~10.6 billones de pesos Mayor incremento sexenal en términos nominales hasta ese momento
Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) ~16.73 billones de pesos Incremento sexenal de 6.25 billones de pesos (59.65%), cierre al 30 sep 2024

En paralelo, y ya de vuelta a la métrica de deuda externa en dólares: de acuerdo con datos de Banxico, la posición de deuda externa bruta del Gobierno General llegó a 260,455 millones de dólares al primer trimestre de 2026, un incremento de 15,457 millones de dólares respecto al cierre de 2025 (244,998 millones). Si se suma la deuda externa del sector privado, el endeudamiento externo bruto total del país alcanzó 653,681 millones de dólares, equivalente al 33.9% del Producto Interno Bruto.

¿Cómo se compara México con otros países de América Latina?

Deuda externa (frente a acreedores fuera del país, como % del PIB): Brasil ronda 27.7%, México 31.8%, Argentina 38% y Colombia 48.2%.

Deuda pública total (interna + externa, como % del PIB): Bolivia lidera con 102%, seguida de Argentina con 70.4%, y México con 62.7% — por debajo de ambos.

Estos porcentajes no cuentan toda la historia: la estructura de la deuda importa tanto como su tamaño. Brasil, por ejemplo, tiene cerca del 95% de su deuda denominada en moneda local y en manos de inversionistas domésticos, lo que la hace menos vulnerable a movimientos del tipo de cambio que una deuda mayoritariamente en dólares. México, con una proporción relevante de deuda en moneda extranjera, sí queda expuesto a esos movimientos cuando el peso se deprecia.

¿Cómo se paga la deuda, en la práctica?

La deuda externa no se “paga” de una sola vez ni se liquida por completo: se administra mediante refinanciamiento constante. El gobierno emite nueva deuda (bonos, líneas de crédito) para cubrir vencimientos de deuda anterior, mientras negocia condiciones de tasa y plazo con acreedores privados y organismos multilaterales. México mantiene, por ejemplo, una Línea de Crédito Flexible con el FMI (renovada en noviembre de 2025 por 24,000 millones de dólares) que no es deuda que se use de forma automática, sino un respaldo disponible para dar certidumbre a los mercados sobre la capacidad de pago del país.

El servicio de la deuda —los intereses y amortizaciones que se pagan cada año— se financia con ingresos públicos: impuestos, ingresos petroleros y, cuando no alcanza, más deuda nueva. Ese es, en el fondo, el mecanismo que explica por qué la deuda rara vez baja de forma sostenida: se sustituye, se renegocia, pero pocas veces se liquida.

¿Qué significa esto para la población, en términos concretos?

El costo de la deuda no es abstracto. Cada peso que el presupuesto federal destina al pago de intereses es un peso que no se destina a salud, educación o infraestructura — el servicio de la deuda compite directamente, año con año, con el gasto social en la negociación del Presupuesto de Egresos de la Federación. Cuando la deuda crece más rápido que la economía (es decir, cuando la proporción deuda/PIB sube), también aumenta la vulnerabilidad del país frente a cambios en las tasas de interés internacionales o depreciaciones del peso, lo que puede traducirse en menor margen para programas sociales o en presión para elevar impuestos en el futuro.

Conclusión y qué proponen los especialistas

México no está, hoy, en una situación comparable a la crisis de 1982 o 1994: su deuda como proporción del PIB es menor que la de varios países de la región, y cuenta con mecanismos de respaldo como la Línea de Crédito Flexible del FMI. Pero la tendencia de crecimiento acelerado del último sexenio, combinada con una porción relevante de deuda en moneda extranjera, es justo el tipo de combinación que analistas del CIEP y organismos multilaterales han señalado como un foco de atención a vigilar, no a ignorar.

Entre las medidas que economistas y organismos como el CIEP, el Banco Mundial y el FMI suelen proponer para este tipo de escenario están: reducir gradualmente la proporción de deuda denominada en moneda extranjera a favor de deuda en pesos (como ha hecho Brasil), mantener un déficit fiscal primario controlado para que la deuda no crezca más rápido que la economía, fortalecer la recaudación tributaria no petrolera para depender menos de ingresos volátiles como los del petróleo, y aumentar la transparencia y periodicidad con la que se reporta la deuda contraída por empresas productivas del Estado y proyectos de infraestructura, que históricamente han sido una fuente de endeudamiento menos visible que la deuda del gobierno federal en sentido estricto.

Fuentes

  • Banco de México (Banxico) — Posición de Deuda Externa Bruta (PDEB), reportada vía elceo.com y puntoporpunto.com
  • Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) — Informes de Deuda Pública
  • Banco Mundial — Indicadores de deuda externa de México (datos.bancomundial.org)
  • Fondo Monetario Internacional — Comunicado sobre la Línea de Crédito Flexible a México (nov. 2025)
  • CIEP — “Deuda y presiones fiscales en los CGPE 2026: Análisis del endeudamiento público en México”
  • Carlos Marichal (El Colegio de México) — “Crisis de las deudas soberanas en México”
  • Infobae — “A 25 años del Error de diciembre, los mexicanos siguen pagando una deuda heredada”
  • Statista / ABC Color / La República — comparativos de deuda externa y pública en América Latina, 2026

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