Si te despidieron sin una causa justificada, la Ley Federal del Trabajo (LFT) te da derecho a una indemnización, sin importar cuánto tiempo llevabas trabajando. Aquí te explicamos, con números claros, qué te corresponde y cómo se calcula.
¿Cuándo un despido es injustificado?
Existe despido injustificado cuando el patrón termina la relación laboral sin que exista alguna de las causas graves de rescisión previstas en el artículo 47 de la LFT, o cuando la causa que invoca no puede probarse. La carga de la prueba es del patrón: si no puede demostrar la causa, el despido se considera injustificado.
¿Qué te corresponde de indemnización?
- Indemnización constitucional: 3 meses de salario (artículo 48 LFT)
- 20 días por año trabajado: salario diario por 20, multiplicado por tus años de servicio (artículo 50)
- Prima de antigüedad: 12 días de salario (topado a dos salarios mínimos) por cada año trabajado (artículo 162)
- Partes proporcionales de aguinaldo, vacaciones y prima vacacional del periodo que ya trabajaste
- Salarios caídos: si demandas y ganas, tienes derecho a los salarios que dejaste de percibir, hasta por 12 meses
¿Y si me dicen que no hay liquidación?
Un despido sin causa justificada nunca es legal “sin liquidación”: la ley te da derecho a elegir entre ser reinstalado en tu puesto o recibir la indemnización constitucional, además de todo lo señalado arriba. Si tu patrón se niega a pagar o te presiona para firmar una renuncia o un finiquito menor al que te corresponde, puedes acudir al Centro de Conciliación Laboral de tu estado antes de demandar.
Calcular correctamente tu indemnización y reunir las pruebas de que el despido fue injustificado puede ser la diferencia entre recibir lo que te corresponde o quedarte con mucho menos. En CONSILIUM revisamos tu caso y te decimos, con números concretos, cuánto deberías recibir.
